Friday, January 27, 2017

El lado izquierdo del Festival Presidente

Sentirse viejo es una negación constante. Probablemente del subconsciente buscando evadir la muerte, o quizás de la monotonía, de esa que no te ayuda a registrar que los años pasan de a golpe y te atrofia la perspectiva.

Y sin embargo resulta que la vida, esa gran bromista, es también un match de boxeo. Te devuelve a trompadas lo que has pretendido con empeño ignorar con los años. Tres momentos, tres golpes recuerdo que me confirmaron que a pesar de mi edad, el tiempo no aminora su marcha.

Y es que se trata de pequeñas cosas, no son las inmensas ni las más simbólicas, esas tu sabes que vienen, las reconoces y las esquivas. Es decir, no son las bodas ni los hijos de los amigos, no es la falta de resistencia física al deporte o alcohol, el pago de impuestos o la muerte de un ser querido, mentiras. Son las sencillas, son las canas surgidas, el apretar los ojos para recuperar la vista, los nuevos consejos paternales de tus amigos, sus excusas para faltar al dominó de los domingos.

Al último festival Presidente que asistí fui bastante emocionado, no por quienes tocaban allí, sino movido por el reencuentro y la nostalgia. Uno va prefijado con sus antiguas emociones y estructuras a los sitios de antaño, intentando repetirlas sin percatarse de que tal vez han desvanecido. Desde que llegué al Festival, al amigo que me acompañaba le dije con la confianza de años anteriores: “Sígueme, que es del lado izquierdo que se sitúa mi gente”. El estadio estaba repleto. Pero a diferencia de años anteriores, caminando y caminando me percaté de que nadie me era familiar. La gente seguía siendo joven, era cierto, pero no eran los míos, siquiera de mi edad. En una atiné a ver a un menor del colegio a quién le llevaba varios cursos y que en aquella época apenas saludaba, y me fundí en un abrazo, no por el hecho de verlo, era más bien un leve agradecimiento por reconocerlo, por ser alguien conocido en el lado izquierdo, que me ayudaba a no claudicar ante el amigo que hacía minutos me pedía marcharnos hacia el centro. Fue doloroso el golpe, era la vida boxeando, un straight punch con su guante rojo izquierdo a un pecho ingenuo y descubierto.

Hace unos meses, me llamaron de la DGII que presentaba incongruencias en mis estados impositivos. Sin temor alguno porque dudo tener un perfil profuso allá, estuve al punto de trancarle, pero resultó ser uno de mis mejores amigos intentado hacerme una broma. No le salió, pero ya que estábamos en hora de almuerzo, aproveché para preguntarle que tenía en agenda a ver si nos juntábamos a comer. Sin preámbulos ni adornaciones me dijo el buen perro “Comeré con mi esposa e hijo”. Right Hook. Una pedrada a la cara que me dejaría aturdido, pero que aún no me lograba tumbar.

Porque al menos me quedaba el fútbol. Y como envejecí jugando con la misma gente, todos nos hicimos más torpes sin sentir nuestro juego hacerse lento. Sin embargo, un buen día saliendo de la cancha, me topé con dos lindas muchachas que me pidieron llenar unos formularios para ayudarlas con su tesis. Después de haber terminado, me dicen que si podía conseguirle más amigos, así que invité a todo el equipo. En una se le zafó demasiado alto la siguiente frase a una de las muchachas “Ha sido mejor ahora porque hemos conseguido un grupo más viejo”… Yo levanté la mirada del celular con cara de quien ve a un amigo clavarle el cuchillo, y solo atiné a preguntar “Cómo?”. La otra muchacha al verme sorprendido y notar el desliz de su amiga trató de remediar el asunto “Quiso decir un público más adulto”, torcí la cabeza hacia a ella con cara de perro confundido mientras le veía girar el cuchillo, haciendo más honda la herida. No recuerdo si pedí una cerveza o me fuí del sitio. Pero en definitiva fue un uppercut a la barbilla. Knockout. La juventud al suelo. Había que admitirlo, estaba añejo.



Y es que no, no son las bodas ni los hijos de los amigos, son sus consejos y excusas justificadas. No son los comentarios de las muchachas jóvenes, es ver a esas muchachas buscándole la vuelta, los eufemismos pa’ no ofenderme y hacer lo políticamente correcto. No, no es que no exista el Festival Presidente ni que la cerveza ya no sea dominicana, es encontrarse solo buscando por todos lados a cualquier viejo amigo en el lado izquierdo del estadio.



T,

Thursday, January 19, 2017

El mediocre gobierno de Barack Obama y una triste reflexión

“Es como cuando vas al dentista a sacarte un diente. Pelearás con el dentista en cuanto el empiece a halarlo. Así que él te inyecta algo que se llama novocaína para hacerte creer que no te está haciendo nada. Te sientas allí y debido a que tienes toda esa novocaína sufres pacíficamente. Sangre corriendo por tu barbilla y tú no sabes que está sucediendo. Porque alguien te enseñó a sufrir pacíficamente” Malcolm X

Barack Obama será recordado por la simpatía y la esperanza que provocó su máquina publicitaria en mucha gente, no necesariamente sus hechos. Es el mejor presidente actor de los EEUU desde Ronald Reagan, le sale natural. Pero esa simpatía, ese carisma, esa actuación o hechizo, como el enamoramiento, tiende a abrumar la vista y a no hacernos percatar de sus defectos, de su verdadero legado.

Para hablar de su legado hay que hablar de dónde provino su gobierno. George W. Bush, uno de los peores presidentes de EEUU, quien en apenas un año por sus formas hizo ver a Obama como Nobel de la Paz. Bush construyó un gobierno en base a tres pilares: religión, guerra y petróleo. En ese camino fluyeron sus intereses y elaboró un discurso demagogo y maniqueísta que lo mantuvo en la popularidad hasta que los norteamericanos se dieron cuenta de la farsa. Es decir de que: a) Iraq no tenía Armas de Destrucción Masiva como les dijo Bush; b) Saddam nunca pensó atacar EEUU ni era un adversario; c) hacerle la guerra a Iraq había dejado a Medio Oriente más inestable; d) dejó a EEUU con peor reputación en el mundo; e) con más enemigos; f) con déficit interno y; g) con dos trillones de dólares menos.

Es aquí cuando entra Obama, quien se catapultó con el discurso de las esperanzas, del respeto a la ley, de la unidad y la reivindicación de la lucha por el más débil (la cual había conocido siendo activista comunitario). Tener ese conocimiento y ofertar toda esa plataforma lo hacía entonces más responsable que gobernantes anteriores como bien dice Ralph Nader.

En estos días sus logros son publicitados de manera fuerte y sin un debido balance ante el temor de la presidencia de Trump, por lo que se hace necesario evaluar algunos puntos en la palestra de manera sucinta por razones de espacio para una posterior reflexión:

1- El logro más grande de Obama es haber sido electo a pesar de su color de piel en EEUU, un país donde hace 50 años se le obstaculizaba el voto a afroamericanos en ciertas regiones. Simbólicamente esto es mucho, pero prácticamente no. Porque en vez de ayudar a los negros, los desmovilizó. Y ante cualquier posible protesta o crítica al presidente, la comunidad negra hizo silencio por solidaridad racial. De manera principal, Obama no llegó a promover políticas fuertes para reducir la desigualdad económica en lo racial y la juventud negra, la más desempleada del mundo industrializado, no fue particularmente beneficiada. De poco sirvió entonces que el Presidente de EEUU compartiera su color de piel sin exigirle nada a cambio.

2- El acuerdo de desarme con Irán. Sólo la locura que fue la presidencia de Bush llevó a EEUU a considerar a este país como un enemigo digno de ser atacado y con el cual era imposible podía conversar y llegar acuerdos. Este es un punto luminoso que podemos darle por completo a la administración de Obama.

3- Matrimonio homosexual. A pesar de Obama haber declarado no apoyarlo en su campaña del 2008, su pensamiento según él evolucionó en este tema y en 2012 lo apoyó hasta que se hizo realidad. Este punto será otorgado a favor o en contra dependiendo de la posición personal del lector. Pero desde el punto de vista político era algo para ofrecer y emocionar a la base diferenciándose de Mitt Romney el candidato republicano en el 2012.

4- Obama Care. Obama Care es la expansión del sistema de salud preexistente. Curiosamente, es una idea ejecutada por el republicano Romney cuando era gobernador de Massachussets, nada revolucionaria. Y es que garantizarle la salud a la gente nunca es un error, pero si puede serlo cómo garantizarla. i) El problema del Obama Care no son los 20 millones de personas que se unieron a la cobertura, sino los millones que quedan fuera; ii) El problema es que los pobres siguen pagando una mayor tasa con respecto a sus ingresos que los ricos; iii) que los que están en el programa la mayoría están subasegurados, es decir que no les da el seguro para cubrir los costos en la extremadamente cara salud de EEUU; iv) El problemas es también que este programa no reduce los gastos en salud del país, se lo deja a la fuerzas del mercado. Por lo que, EEUU bajo este esquema seguirá dedicando el porcentaje del PIB más alto del mundo (17.1% en 2014), y a diferencia de otros países sin poder garantizarle la salud a toda su población, como por ejemplo Francia (11.5% PIB), Canadá (10.4%.) o el Reino Unido (9.1%).

5- Cuba. Abrir relaciones con el país caribeño es una medida inteligente y racional, pero fue hecha cuando ya Obama no se reelegía ni se arriesgaba. Las encuestas dicen desde años que más del 70% del pueblo norteamericano no tenía problemas con abrirse a Cuba. El mundo entero lo anhelaba hace décadas. Pero Obama no se la jugó hasta que su costo político fuera nulo. Y quizás esto haya sido una compensación al hecho de que su promesa más grande en cuanto a Cuba no fue alcanzada; el presidente abogado no cerró Guantánamo, a pesar de haberlo prometido en campaña en 2008 continuó con las violaciones de derechos humanos que allí suceden.

6- Obama es el único presidente de EEUU que ha durado los 8 años en guerra. Al igual que Bush pero sin oposición, Obama ha desestabilizado países con la excusa de derechos humanos o enemigos potenciales… A pesar de no haberle declarado la guerra a Libia y de nunca haber sido esta una amenaza, Obama atacó y depuso a Gadhafi dejándola en el caos total, similar a Iraq. Algo parecido se intentó en Siria, desestabilizar el país para salir de Bashar Al-Assad, sin importar que sus adversarios fueran terroristas cortacabezas, los cuales por suerte no llegaron al poder por la geopolítica y Rusia.

7- A pesar del crecimiento económico, en EEUU la desigualdad aumentó durante la administración de Obama. Obama falló en pelear por el salario mínimo, hoy en día 30 millones de trabajadores ganan menos de lo que ganaban en 1968. Obama falló en quitar beneficios económicos dados a los ricos por Bush, algunos de ellos los cuales Obama podía remover de manera administrativa. Obama falló en pelear porque la clase corrupta y enriquecida de Wall Street viera prisión luego de su irresponsabilidad en la crisis. Obama falló en reformar de manera fuerte el régimen financiero, y en rescatar a los ciudadanos primero que a los bancos. Esto quizás comprensible desde las donaciones millonarias hechas por Wall Street a su campaña en 2008 y 2012. Obama falló también en rechazar la política de Libre Comercio sin justicia laboral que tanto perjuicio ha ocasionado a los trabajadores de EEUU, de hecho la fomentó e intentó un Acuerdo con Asia TPP, que se estancó en las pasadas elecciones ante la oposición de Sanders y Trump.

Y es que decía el sociólogo Howard Zinn que “lo que realmente importa no es quien se sienta en la Casa Blanca, sino quien protesta dentro y quien marcha fuera pujando por el cambio”. No en vano Bernie Sanders cuando Obama se reelegía en 2011 pedía un contrincante interno. No tuvo resistencia (llámenle liberal o de izquierda) nadie lo obligó a ser mejor. Y esto le costó al partido demócrata, lo alejó de la gente en vez de liderarlos, razón por la cual los demócratas perdieron todas las elecciones con Obama, salvo la propia.

Mientas tanto los medios de comunicación hablan de su legado de manera gloriosa, las conquistas más ligeras son desproporcionadas y la amenaza es dirigida a Trump y Rusia. En la sociedad de las formas Obama es celebrado. Justo esta semana vi muchos amigos compartiendo videos muy emocionales del amor que le tiene el presidente a Michelle, a sus hijas, a Biden, de cómo hacer un tour virtual con la pareja por la Casa Blanca…

Y mientras todo eso pasaba, la administración de Obama otorgaba la facultad a la infame NSA (Agencia de Seguridad Nacional, la cual Edward Snowden nos mostró espiaba sin orden judicial al mundo y a los estadounidenses, contrario a la Constitución de EEUU) a compartir (también sin orden judicial) información privada de los ciudadanos con otras 16 agencias (FBI, DEA, Homeland incluidas). Por ahí va el legado real de Barack Obama. En avanzar una agenda similar a la de Bush, pero con más inteligencia y carisma. Y lo triste es que aún conociendo esto, no sé si por publicidad o carisma, como persona, Barack me sigue agradando.

A propósito del Nobel a Bob Dylan: ¡Los músicos lo quieren todo!

“A veces no basta con saber lo que las cosas significan, a veces tú tienes que saber lo que esas cosas no significan”  Bob Dylan 
Dirán que soy un purista, un conservador, un hater o un autor, y puede que tengan algo de razón. No obstante quiero iniciar diciendo que para mí Bob Dylan está por encima del Premio Nobel en cualquiera de sus categorías y elementos. La calidad en sus canciones es innegable, su popularidad y reconocimiento también, y su dinero acumulado se ríe ante el pequeño millón de dólares que otorga el premio. Por eso Dylan hace cosas como darse el lujo esta semana de ni responderles, porque no los necesita.
Los premios Nobel suelen ser una plataforma para enseñar al resto del mundo lo que han desarrollado personas que el mundo debería admirar. Y aquí radica uno de los errores en el premio Nobel de Literatura 2016, Dylan no necesitaba más plataformas. El artista canta en inglés, el idioma con menos barreras y habita eternamente el alma de la contracultura, que siempre está de moda. Nadie va a conocer a Bob por el Nobel de Literatura, esto no ayudará siquiera a inmortalizarlo, ya que Dylan toca desde hace tiempo en el Olimpo. ¿A quién le importa que Churchill haya ganado el mismo premio en 1953? para los fines de la historia ya se había agenciado la gloria humana, efímera como ella sea.
Y los músicos tienen su gloria, es apasionante, es satisfactoria. Consiste en millones de seguidores, millones de records vendidos, la fama, el dinero, las memorias del bar, del dolor, de la protesta… Premiarlos en otro campo cuando ya tienen los aplausos, sus propios premios y sus salones de la fama es llover sobre mojado.
Nadie piensa en los siempre tristes escritores, que tienen que pulular la soledad en sus maquinillas y arriesgarse a escribir hojas que quizás no serán leídas y que nunca llenarán estadios. El premio Nobel fue a un reconocido músico, no a un escritor. Lo dice el mismo razonamiento del jurado por llevar “nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”. Y por tanto ha sido un desperdicio para mostrarnos a alguien genial de otras latitudes, a quien el reconocimiento le garantizaba al menos la traducción de su obra a otros idiomas.
En un mundo donde uno de los principales exponentes de la música latinoamericana Calle 13 inicia una canción “La vuelta al mundo” rapeando : “No me regale más libros porque no los leo/ Lo que he aprendido es porque lo veo”, se hace difícil justificar un Nobel de Literatura a un músico. El dilema o la controversia de algunos está en si las letras de Dylan se sostienen sin las melodías, y esto es igualmente válido, pero parece ser más un campo de los expertos.
Lo que sí es que los músicos parecen tenerla fácil. Oliver Sacks cuenta en su famoso libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” el caso de una señora que se levantó oyendo una música, y percatándose de que todos los equipos estaban desconectados o apagados, acudió al neurólogo mientras continuaba oyendo la música. Resulta que la señor había tenido una pequeña trombosis en una parte del lóbulo temporal derecho del cerebro, activando así el recuerdo de una canción de infancia que era lo que ella estaba escuchando, y que ella tenía décadas que no oía. Es decir, la música tiene un privilegio incluso hasta neuronal por encima de toda las artes. Por eso el melómano real sale corriendo en defensa de Dylan, pero esa carrera puede que sea intempestiva.
Por ejemplo, en las redes vi a la autora/música Rita Indiana decir a propósito de Dylan que también el poeta dominicano más influyente era un cantautor (Luis Díaz). Y esto lleva el debate de manera errada a una perspectiva no literaria. Porque entonces nos abocamos al proceso de simplicidad de la poesía y la literatura, la poesía como centro de lo entretenido y lo popular, y en ese camino no es siquiera Luis Díaz el “poeta” más influyente, probable que sea Kalaf, Wilfrido, Pochy, Juan Luis Guerra o Romeo.
Lo triste de este premio quizás acontecerá en 50 o 100 años cuando miren hacia atrás las generaciones de entonces, como José Saramago nos enseñó a ver el Premio Nobel de Literatura de 1901 desde su Cuaderno de Apuntes cuando escribió: “En Estocolmo todo puede suceder… lo demuestra la historia del Nobel desde que lo ganó Sully Prudhomme estando vivos Tolstoi y Zola”.

Wednesday, November 9, 2016

Trumpismo y Brexit

BOOM. Si necesitan explicaciones leer aquí. #OJO
“Tanto Brexit como el Trumpismo son respuestas muy muy equivocadas para preguntas legítimas que las élites urbanas han rehusado preguntarse en lo últimos 30 años.
Preguntas cómo – ¿Quiénes son los perdedores de la globalización, y como se distribuye esos beneficios a ellos para suavizar la transición? ¿Es justo que los ricos puedan capturar todas la ganancias de las fronteras abiertas y el comercio, o debería ser un proceso más equitativo? ¿Podemos sostener realmente una estructura mediática que solo contrata jóvenes de las mejores universidades (y peor aún, aquellos graduandos arrogantes que básicamente puedan trabajar gratis lo primeros 5-10 años) quienes ignoran totalmente la gente regular, si no es que la rechazan? ¿Tenemos una democracia o son los bancos lo que deciden? ¿La inmigración es buena para la vasta mayoría pero para la pequeña minoría que ve presionado su salario, deberíamos ayudarlos o simplemente ignorarlos?
Desde 1980 las élites en los países ricos se han excedido, tomando todas las ganancias para sí mismos cubriendo sus oídos si alguien más habla, y ahora ven con horror si los votantes se rebelan. Parece ser que en ambos casos (Trumpismo y Brexit), muchos votantes están motivados no tanto por si el proyecto realmente funcionará, sino más por el deseo de decirles JODANSE a la gente como yo (y probable como tú).
Los líderes de estos movimientos (Trump, Bori Johnson, Nigel Farage) han actuado cínicamente en su propio beneficio. Han estado dispuestos a agitar la división y el nacionalismo. Y algunos de sus seguidores son realmente racistas. La única solución para esa minoría es ser aplastada y tirada en el basurero de la historia. Pero me rehúso a creer que ese será el caso para este gran grupo de seguidores, que son la mitad de UK y EEUU. Tienen preocupaciones validas, y el único punto de escape que se les ha ofrecido es uno muy terrible.
Si nosotros queremos movernos productivamente hacia delante de estos choques históricos (y por favor tratemos de hacer eso) los ricos y pendejos urbanos (como yo) necesitamos reconocer que no somos las únicas personas en el planeta cuyas opiniones son dignas de ser escuchadas.” 

Vincent Bevins, 24 de junio.

Monday, August 15, 2016

Las AFPs deben desaparecer. ¿Qué esperamos?

En días recientes vimos como el Congreso de la República era objeto de críticas por parte de la población al establecer para ellos un sistema de pensiones distinto y mejor al de todos. Y es una crítica válida. Es indignante que nuestros políticos no sufran con nosotros lo que ellos mismos han creado.

En República Dominicana tenemos un sistema conceptualmente deficiente e injusto de pensiones. Es un sistema privado donde a cada uno le quitan parte de su salario para que los manejen las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Es un sistema de ahorro forzoso (nadie puede salirse y elegir dónde invertir) donde le damos el poder a un intermediario (AFP) de jugar con nuestro dinero con un riesgo mínimo y en el ínterin ganar mucho, mucho dinero.
El sistema que tenemos en el país fue originado en la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, quizás por la obvia falta de oposición, el experimento individualista vino a sustituir el clásico sistema de repartos que ocurría en el mundo entero. Y que todavía ocurre en el mundo entero. Para ponerlo en perspectiva el sistema que tenemos en RD solo existe en 9 países más (Chile, Nigeria, Kosovo e Israel entre ellos). Varios países que lo intentaron lamentaron la decisión hasta revertirla, como Argentina, y en la cuna del invento, Chile, está siendo fuertemente cuestionado.
¿Por qué? Porque el deseo principal de las AFP no es garantizar la pensión, sino hacerse de dinero. Como todo sistema que privilegia el lucro buscan más comisiones y más rentabilidad, sin importar a veces que esto suceda empeorando el servicio o disminuyendo el margen de lo que generan las pensiones. Las razones de implementar este tipo de sistema en Chile o en RD son las mismas razones que para cualquier otra privatización, como dice John D. Saul:
“La privatización enriquece a los amigos abogados, contadores, corredores bursátiles, banqueros e inversores. Luego ellos hacen contribuciones al partido de su benefactor, dan empleo a los candidatos derrotados o retirados, enriquecen la vida privada de los políticos con viajes y entretenimientos, y en ciertos casos, llenan su cuentas bancarias nacionales o extranjeras.” (1).
Como negocio las AFPs no son siquiera el más provechoso para el pensionado, ¿Por qué tiene que haber más de una AFP? ¿Por qué tienen que ser privadas? ¿Por qué las AFPs (intermediarios) deben coger una tajada tan grande de lo que ganan las inversiones hechas con dinero de los pensionados? ¿Por qué no tener una sola dirección o Consejo que realice la misma función y cuyo margen de beneficio sea solo su salario? Nadie cree realmente que el principal objetivo de los directivos de las AFP sea mejorar las pensiones para el trabajador, ni siquiera que las AFPs estén compitiendo entre sí pues son un oligopolio. ¿Entonces por qué no cortar al intermediario privado?
Hace unos años tener una AFP era el negocio más rentable del país. Y les daré un momento para digerir esto. Era mejor que tener un Banco, una compañía de seguros o un puesto de Bolsa. Sin embargo esa rentabilidad no era fruto de la competencia ni era toda para el trabajador y su pensión.
De cada 100 pesos que contribuye cada trabajador para su pensión las AFPs se toman un alto 5 pesos para administrar sus fondos, y no sólo eso, también un 25% de la rentabilidad que los fondos de los pensionados dejen (sobre la media de certificados de depósitos comerciales). Recientemente el congreso disminuyó un poco ese margen de beneficio. Pero no a un 15% como se pedía y aún excesivo. Se dieron duro en el pecho y gritaron sobre injusticia y desigualdad hasta bajarlo de un 30% a un 25%. Todavía las AFPs siguen siendo de los mejores negocios del país. Cada año reportan ganancias de miles de millones de pesos, por básicamente poner el dinero de los trabajadores en certificados del Banco Central, de Hacienda u otro Banco, pues al ser el mercado tan limitado: ¡No hay mucho más que hacer!
¿Lo peor? No garantiza una pensión digna al trabajador. Cuando este modelo se publicitó en Chile en la década de los 1980, para justificar el cambio se prometió una pensión de un 70% del salario para los trabajadores. La realidad 30 años después es que es alrededor de un 30%. ¿Y quién absorbe esta enorme deuda social de pensionados pobres? No son las lucrativas y multimillonarias AFP, es el Estado. El cual tendrá que entrar a dar un monto para que la pensión pueda ser digna y seguir cargando las deudas sociales.
No esperemos que las AFPs nos digan que “el problema es que se cotiza muy poco”, “que la informalidad”, “que la oferta de inversiones son limitadas”, que “la edad de retiro es muy bajita y la gente no quiere morirse”, que “nadie podía prever tan abrupta devaluación del peso”… No esperemos que justifiquen lo poco de pensión que recibiremos en el “gran esfuerzo” de inversión que ellas hacen “porque total no existía otra salida posible”.
Existe otra salida y no es reformando, necesitamos implementar un sistema de repartos regulado. El actual no garantiza una pensión digna y los chilenos ya lo están viviendo. En el sistema de repartos a grande rasgos el que se pensiona lo hace en solidaridad, con aportes de los que trabajan en la actualidad y el Estado, todos nos cuidamos. No es perfecto, pero no hay entes angurriosos cogiéndose una tajada que puede dedicarse a la dignidad de los trabajadores pensionados, que debe ser el objetivo del sistema.
Estas ideas no son revolucionarias, el sistema de repartos existe en el 95% del mundo incluyendo los países más avanzados e industrializados, como existe aún en muchas instituciones estatales de RD (El Congreso, Banco Central, Reservas, UASD, etc etc). Y países que han implementado el modelo de las AFPs lo han sabido echar para atrás. Copiemos lo bueno. No esperemos como en Chile perder 30 años para quejarnos, porque las futuras generaciones en Chile seguro entenderán que al venir de una dictadura les fue difícil organizarse y volver a gritar. Pero aquí, ¿cómo les contaremos la historia?

Friday, May 13, 2016

Si esto es un hombre con un 60%… (Interrogantes)

60%, 70%, 80%, 90%… el Presidente ha roto según sus mediciones y encuestas todos los números de aceptación, y se han encargado de forzar este pensamiento en los dominicanos como fuese posible, con miel, publicidad o vaselina. Pero ¿de qué sirve un liderazgo popular en términos políticos sino se es capaz de arriesgarlo para alterar o cambiar el orden de las cosas que merecen ser cambiadas? ¿Queremos una celebridad o un estadista?
1 – ¿De qué le sirve a un hombre tener 70% de popularidad, 80% de la cámara de diputados y 100% de los senadores durante 4 años, si no puede pasar una ley de partidos políticos que regule las finanzas y estructura de los partidos? Si sólo le sirve para comprar una reelección a favor de su interés y perpetuación personal.
2 – ¿De qué nos sirve que un candidato reeleccionista tenga 60% de popularidad si no puede darse el lujo de debatir sus propuestas con los otros candidatos, o al menos con algún periodista? Si no le puede decir a los otros miembros de su partido “Esta bien, yo no voy al debate pero ustedes pueden, porque la democracia está por encima de esta candidatura”.
3 – ¿De qué sirve el 80% si no puede remover Ministros impopulares y gastados con más de 10 años de servicio mediocre, ministros por ejemplo como el de Medio Ambiente, nombrado allí después de firmar un desastroso contrato sin licitación con la empresa Telvent (cuando era Ministro de Salud para digitalizar datos de hospitales) que nos dejó sin servicio y con 17 millones de dólares menos en el bolsillo, contrato el cual no hemos podido investigar… porque no estamos en eso de tirar “piedras al pasado”.
4 – Es decir, ¿de qué sirve el 60% si no puedes poner orden sobre el pasado reciente? ¿Sobre la antigua administración ni la tuya personal? Nadie sabe dónde está el antiguo director de la OISOE ni sus cómplices, pero todos sabemos donde esta David Rodríguez García, 3 metros debajo del suelo, porque prefirió el suicidio a los esquemas corruptos que aguantaba en la OISOE y que aún persisten en las instituciones que ahora prometen digitalizarse.
5- ¿De qué sirve un 70% si no se puede tener un Ministerio Publico independiente y comprometido? que persiga los casos porque lo manda la ley y no deje vencer los plazos porque su procurador Domínguez Brito diga estar “cansado” de la justicia pero no lo suficiente para renunciar a su salario.
¿De qué sirve un 60% si no tenemos un Ministerio Público que pueda investigar las denuncias de sobrevaloración en Punta Catalina en más de mil millones de dólares? ¿Para investigar a fondo el escándalo de Odebrecht o saber cómo se financia en la actualidad esa planta?
6- ¿De qué sirve el 70% si no puede cambiar la correlación de endeudamiento progresivo, del gasto en déficit fiscal de campaña? Recientemente la fundación CREES publicó que el déficit en el balance fiscal del gobierno va por 30 mil millones de pesos, es decir igual de mal que en 2012 cuando el pueblo salió a quejarse…
7- ¿De qué sirve el 80% si no se puede reformar toda esta estructura de partidos minoritarios parasitarios, partidos sin identidad que no buscan emerger, que buscan pervivir del Estado a través una institución determinada y un caudillaje focal?
Popularidad no es liderazgo por más que esta sociedad de las formas lo promueva. Y la política es más que un juego de popularidad. Al menos la comprometida la cual no se trata de llegar por llegar, se trata de compromiso.
Es mucho más que unas simples elecciones lo que está en juego este 15 de mayo. Hace 8 años vimos como una reelección hizo que el equilibro de fuerzas políticas colapsara y que un solo partido y un poder del Estado asumiera control de los otros dos. En 2012 vimos como partiendo desde esos tribunales fue el principal partido de oposición secuestrado hasta convertirlo en aliado.
Dos declaraciones peligrosas salieron de boca de los principales candidatos del PLD recientemente. El Presidente dijo en un tono bastante autoritario lo siguiente “No se lleven del cuento de que es una dictadura de partido… Yo necesito mi congreso… Tienen que marcarme a mí y a mis congresistas, regidores y alcaldes”. Es decir, no pueden pensar porque ya el partido lo hace por ustedes dominicanos. No quiere obstáculos en el congreso, no quiere un contrapeso, el Presidente ve al congreso como una sucursal de empleos regionales para sus compañeros, no como un poder aparte.
La otra declaración vino de Reinaldo Pared, secretario general PLD y ex presidente del Senado quien prometió reelegir a los jueces de la JCE. Precisamente en el momento en que están siendo cuestionados algunos temas por la oposición, buscando quizás comprometer su independencia en estas horas decisivas (Puesto que recordemos que es el Senado que elige la JCE).
Estemos atentos al proceso del 15 de mayo y a lo que suceda después, siempre teniendo presente lo que está en riesgo. Porque no se trata sólo de la perpetuación de un modo de hacer política, de unos políticos gastados, sino de la salud de la democracia nacional en sus contrapesos.
Porque si esto es un hombre con un 60% de popularidad… Más allá de lo que le diga la publicidad estatal y las bocinas en nómina, no se lo ha merecido.

Friday, April 15, 2016

¿Por qué la campaña de Danilo no emociona?

Todos hemos oído esto de la campaña de Luis Abinader, pero lo cierto es que a pesar de la apabullante publicidad desplegada por la campaña del Presidente (80% a 20% según Participación Ciudadana) el PLD no emociona. Por eso la oposición no entiende los números que dan estas encuestas,  porque el votante de Danilo carece de ánimos.
Si tiramos una media de las encuestas nacionales la reelección tiene algo así como un 54%, aunque no parece ser un porcentaje sólido y puede ser revertido.  Porque más del 70% de la gente, según esas mismas encuestas,establecen el anhelo de cambio en el país, y porque como dijo Lula da Silva en una reciente entrevista “Todo el que tiene mucho poder es vulnerable”.
Cuando vemos al Presidente en campaña, sus movilizaciones se caracterizan por contar con seguidores lejos de la convicción ideológica, liderados por gente buscando escalar o afianzar su movimiento para el cuatrienio próximo donde esperan compensación. Gente que por ser vistos, no les importa dar un espectáculo sacrificando la dignidad femenina o infantil, el costo de combustible o tarimas, avasallar las estructuras provinciales, siquiera pagar los peajes… y créanme, no es por estar convencidos de las ventajas de la “revolución” educativa o una república “digital”.
Hay una apatía más allá del núcleo de arribistas partidarios y chapiadoras pagas. Y esto se da por cuatro razones fundamentales:
1)      El cansancio, falta de credibilidad y acomodamiento de sus cuadros. Mientras el Presidente busca completar 8 años en el poder, Roberto Salcedo por ejemplo busca completar 18 en la Alcaldía del Distrito Nacional, Temístocles Montas 16 años en el Ministerio de Economía, Reinaldo Pared 14 en el Senado y así sucesivamente.
Al PLD en un barrio le sucede lo mismo que al rapero que se hizo rico y ya no tiene credibilidad para cantar las penurias de la zona. Y la filosofía clientelar “delomioalante” comprende que el que se te acerca desde el gobierno tiene que darte algo en metálico porque él está comiendo y tu no, y eso no genera entusiasmo.
2)      La fijación en lucir invencibles en las encuestas. Esto produce aún más desánimo, por eso los recientes esfuerzos del Presidente en decir que hay que salir a votar, que necesita un Congreso para gobernar. La masa electoral del 54% puede asociar que no es necesaria con estos márgenes.
3)      La carencia de enemigos fuertes. Aunque me gustaría ver una encuesta donde se marquen tendencias individuales, creo que pocas personas en este país piensan que Abinader haría un pésimo trabajo como Presidente del país. No tiene la volatilidad de Hipólito ni arrastra un pasado objetable que produzca temor.
El “PPH” ya no existe como “cuco”, y de existir sacó la mitad de los votos en las elecciones de 2012, o sea que no produce igual rechazo. El otro enemigo posible era el interno, el “leonelismo” les sirvió para diferenciar su gobierno y sepultar las aspiraciones de Leonel, pero murió o lo mataron como enemigo el año pasado. Ya Félix Bautista y Domínguez Brito, por ejemplo, volvieron a ser aliados. Y el “vinchismo” como adversario sólo da para un muy reducido grupo y no se sostiene como enemigo fuerte, más aún si tomamos en cuenta que ellos decidieron salir del gobierno, no fue como que los sacaron.
4)      Una campaña de tayotas. Si algo luce similar entre 2012 y 2016 es el apelativo de llamar tayotas a los candidatos presidenciales. Y ahora coinciden en unas elecciones esos dirigentes. Individuos flemáticos que no explotan frecuentemente ni que desbordan en carisma. Cuando Abinader corría contra Papá quizás el apelativo era válido, porque el carisma de Hipólito es tan desbordante que hasta el Pachá luce tímido. Pero Danilo adolece de la misma chispa. Por lo que gane quien gane el Palacio seguirá tranquilo con cualquiera de los dos. La salvedad en materia de emociones es que sólo uno puede explotar el entusiasmo de la juventud, el hartazgo y el cambio.
Por eso la falta de pasión de lado y lado en esta campaña, por eso ante la disrupción del momento político, un videíto causa tanto furor y hasta prohibición. Si el PRM logra hacer algo distinto, radicalizando su base y diferenciándose puede generar entusiasmo en estos 30 días. Bernie Sanders ha probado que 30 días son suficientes para revolucionarlo todo, y el prado en República Dominicana con ese 70% que quiere cambio es inflamable, pero Luis tiene que acercarse, arriesgarse a quemarse y prender la mecha.
T.

Thursday, March 31, 2016

La mejor oportunidad de Debate Presidencial era con Danilo, el del 2000.

“Habrá debate”, ha confirmado la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), pero sin el Presidente Danilo Medina ni los candidatos del PLD. Estuve buscando una palabra rebuscada para definir esta actitud, pero la única que lo identifica bien en esta media isla es “aqueroseo”, tremenda “aqueroseá” del PLD, no sólo a ANJE, sino a la ciudadanía.
Entiendo que el Presidente ha decidido adoptar una actitud huidiza y no conflictiva mediante la cual no pretende arriesgar la ventaja holgada que cree tener en las encuestas. Y que como la coyuntura del debate nunca ha existido ¿por qué él tendría que ser el primer presidente sacrificado?
Porque cuando un presidente debate en reelección, no lo hace exclusivamente sobre el futuro. Lo hace sobre el pasado que arrastra, sus logros y fallos se ponen en tela de juicio. Hipólito lo sabía en 2004 y 2012, Leonel en 2008. La oportunidad perfecta de la historia reciente era en 1996 o en el 2000, ya que se trataba de candidatos que no habían ejercido la presidencia y estaban mirando hacia el futuro, esperanzados en su gobierno. Pero dicen que en 1996 Peña Gómez temió verse avasallante en las formas e ideas sobre Leonel, y desperdició ese escenario.
En la otra muy buena oportunidad del 2000 eran tres candidatos: Hipólito (quien llevaba amplia delantera), Danilo y Balaguer. Por razones de salud Balaguer no estaba en condiciones de debatir e Hipólito no tenía por qué favorecer y proyectar a Danilo de contrincante cuando éste estaba y terminaría empatado con el PRSC.
El Danilo de 2000 o 2012 si quería debatir. Sólo le tocaba el futuro y las esperanzas de su gobierno. Pero el de 2016, sin disposición que lo obligue o recriminación pública mayoritaria, no tiene por qué esforzarse. Aunque hay que decir que el hecho de que el Presidente vaya a un debate tampoco da garantía de triunfo a la oposición, sí a la ciudadanía.
Dicen que Hillary Clinton, a inicios de la contienda demócrata, influenció en la dirección del partido para que organizara pocos debates y que los mismos se hicieran en días difíciles de ser vistos. Una vez la contienda se fue cerrando con Bernie Sanders, y viendo que la población favorecía su forma de debatir, Hillary pidió más debates para consolidarse. Es decir, aunque en inicios le temió terminó favorecida. Por cierto, ahora parece estar huyéndole a uno en New York que le está pidiendo Bernie.
Pero volviendo al plano local, ¿por qué el Presidente se arriesgaría a que lo cuestionaran sobre la OISOE, irregularidades en las licitaciones de educación, el estado de la Salud, endeudamiento, la reforma constitucional, el desbalance del poder, y recientemente sobre su asesor Joao Santana? No tiene sentido. Moreno, Minou, Pelegrin y Abinader lo acorralarían. Lo positivo del momento actual para debatir es que todos los candidatos son flemáticos. Y no parece cometerían ningún exabrupto en escena, es decir debatirían con altura.
El debate parece que se dará y será un hito en la política dominicana, aún sin la participación del Presidente Medina por razones de estrategia política. Y espero que como a Joe Biden en el primer debate demócrata, le dejen su podio disponible por si se le ocurre aparecerse este 18 de abril.
Por otro lado, los que intentan defender la ausencia del debate desde la razón están haciendo el gran ridículo. Cualquier conveniencia política, no significa una moral. La sociedad quiere ver un debate. Por lo que, racionalizar discursos mediocres de que “todo debate es un espectáculo”, “no hay con quien debatir”, “Abinader ha elegido el terreno sucio”, “no hay tiempo para organizarlo”, “el debate se da a diario con propuestas en los medios” o como dijo el Jefe de Campaña del PLD que no van porque “la campaña de la oposición se ha centrado en el descrédito y la mentira”, insultan la inteligencia de los dominicanos.
Si usted es partidario de la reelección, las respuestas son sencillas: “No nos conviene”; “Tenemos temor a arriesgarnos” o “Estamos ganados y no lo necesitamos”. Porque éstas al menos son sinceras y creíbles. Porque las otras son precisamente eso que la gente repudia del politiquero baboso y demagogo.

T.

Hillary Clinton y los dominicanos lambones

Las vainas que quillan del país usualmente uno las tira por twitter, o se las grita a alguien en una institución pública, o a la máquina que contesta cuando llamas al banco y te pide digitar pilas de números, cuando tu lo que quiere es marcar el 0 y hablar con un ser humano… Podríamos seguir pero me estaría desviando, el punto es que relataré por aquí mi reciente enfado.
En Estados Unidos se están celebrando elecciones dentro de los partidos para elegir los candidatos presidenciales. La de los republicanos es un desastre, pero la de los demócratas tiene a Bernie Sanders. Y a mí me gusta Bernie. Y al 80% de los jóvenes le gusta Bernie, quizás porque Hillary no parece sincera, ni coherente, ni jevi, ni rebelde (y no, no se trata de un asunto machista. Si no cae bien, no cae bien no importa el género).
Sobre esto se refirió quizás mejor Bill Clinton quien recordó en una reciente entrevista a Time Magazine, que cuando conoció a Hillary le propuso entrar en política a lo que ella dijo “Oh Dios mío… Yo nunca aspiraría a cargo electivo. Soy demasiado agresiva y nadie votaría por mi”. Desde allí quizás intuía la dificultad de su figura en política, parte de la cual ha ido superando. Alguien dijo que ella es la mejor candidata para el sistema que tenemos, mientras que Bernie es el mejor para el que queremos.
Bernie aún tiene posibilidades y ahora vienen los Estados que le son favorables, donde buscará superar a Hillary en delegados electos por el voto, se necesitan 2,383 para ganar.  Aún faltan la mitad de esos delegados por elegir (como 2,200) y ella le lleva 303 electos (1214 a 911). New York,  California, Pennsylvania y muchos otros Estados importantes aún no han votado.
Quienes ya sí votaron fueron los demócratas del exterior. Aquellos que están fuera de EEUU pueden votar en alrededor de 170 países y lo hicieron. Hoy viendo la suma de los resultados de todos esos países, me sorprendió que el triunfo de Bernie fuera arrollador, casi 70% a 30% sobre Hillary. Es decir, los demócratas del mundo están prestando atención a las propuestas de Bernie, están #feelingthebern. Hillary sólo pudo ganar en dos países: Singapur, con un 58% (no sé por qué ni me interesa) y la razón de mi molestia hoy en esta media isla… República Dominicana con 350 votos para un 87%.
Y me urge preguntar a esas 350 personas que hicieron el 87% ¡¿Por qué?! Barsa e’ lambone’.
T.

Friday, March 18, 2016

¿Se comieron el peaje? Y otras 10 interrogantes

Ha creado repugnancia e indignación en las redes un video que graba automóviles identificados con la reelección evadir el pago de peaje de una carretera.  En la fílmica se ve como los vehículos toman la vereda por la derecha evitando el cobro y siguen su paso sin problemas. Ante la sorpresa, el joven que graba pregunta al cajero que lo atiende “¿Y por qué no pagan peaje?”, la respuesta no se oye, pero una segunda intervención del joven da a entender que no pagaban cuando dice:  “Po’ vamos a ponernos en la caravana ahí para no pagar.”
Esa segunda expresión es muy preocupante, porque vemos como este tipo de afrentas de poder fomentan el irrespeto a las instituciones, el incumplimiento de las normas y el tigueraje en general. El joven ya quería formar parte de la caravana para no pagar, no quería quedarse como víctima del engaño y la grosería, que es también un tipo de agresión.
Dicen los voceros oficiales de la campaña que ese grupo “Profesionales Unidos con Danilo” sí pagó el peaje, y que se hizo a través de una avanzada motorizada para evitar el congestionamiento. De ser cierta esta supuesta respuesta, quedan más interrogantes que certezas. Entre ellas:
  1.  ¿Por qué hay pasarle de lado a los sensores que contabilizan los carros que pasan por el peaje y ayudan a cuadrar el número de carros con el de pagos?
  2. ¿No podía acaso mantenerse el brazo automático arriba en un paso del peaje?
  3. ¿Si andan de prisa, no puede ese grupo pagar el “Paso Rápido” contemplado por las autoridades de Peaje?
  4. ¿Por qué si ustedes pagaron “Profesionales Unidos con Danilo” se hace a través de una vía privilegiada?
  5. ¿Dónde está ese tarifario y esa oferta para el ciudadano común, para otros grupos, otros partidos?
  6. ¿Dónde está la factura de ese supuesto pago?
  7. En caso de ser cierta la evasión ¿Por qué evadir un mísero peaje cuando se gastó tanto en automóviles, gasolina y cubrir el carro de imágenes?
  8. ¿Cómo usted cree que se ve en los ojos de la gente que hace fila y paga en orden, comerse los peajes mientras ustedes se identifican con la reelección?
  9. ¿Cree acaso que beneficia a la reelección del Presidente esta torpeza?
  10. ¿Por qué la prisa? ¿Si apenas son un grupo de apoyo de la capital por qué serían necesario en los pueblos?
Es una vergüenza este tipo de atropello. Que se dan no necesariamente obedeciendo una línea oficial, pero sí bajo la confianza de que se puede hacer, de que no tendrá consecuencias, de que todo vale, de algún tipo de complicidad… y eso la campaña del Presidente, el Ministerio de Obras Públicas, Banreservas y la Junta Central deben recriminarlo y amonestarlo. Más aún cuando se habla de respetar el uso de recursos del Estado.
También porque hay que cuidar los ejemplos que fomentan estafas y resentimientos. Sobre todo frente a los adversarios y los que están ausentes de la campaña, los que tienen que hacer las filas y pagar, los que no pueden o no les da la gana de ponerse en caravana, que suelen ser mayoría en República Dominicana.
T.