Wednesday, October 11, 2017

Potter

Semáforo en rojo. Se acerca el limpiavidrio:

- UEEEEY HARRY POTTER!!!!

Olviden a Gramsci, Gandhi, Lennon... Todos los lentes redondos representan ahora a Harry Potter, incluso para los limpia vidrios.

Le digo - no no no - y levantó el índice replicando en gesto para que entienda que no deseo sus servicios.

Se va caminando. A lo lejos oigo:


- Ta viejo Harry Potter.

La próxima vez que vean a Sammy Sosa…

A Ramón Estrella, fanático de los Cubs, en su 30 aniversario. 

“Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las infinitas traiciones tan propias de nosotros los mortales.” Eduardo Sacheri

Sacheri se refería en ese texto al futbolista Diego Armando Maradona, en cambio, yo hablaré aquí de Sammy Sosa. Y es que la próxima vez que oigan mentar a Sammy, quisiera que se sitúen en el año 1998 y que se queden allí un rato. Sammy en la cúspide del pequeño mundo que es el béisbol, y en lo grande que era para un niño dominicano de 11 años.

Ese año tuvo lugar la carrera por el record de 61 homeruns del béisbol profesional. Hacía casi 4 décadas, que en 1961 un buen jugador llamado Roger Maris tuvo la osadía, con el mismo uniforme Yankee, de romperle el record de 60 homeruns en una temporada a Babe Ruth, al bambino, al mito que podía señalar con el índice por donde iba a sacar la pelota y la sacaba. Un intrascendente como Maris cometió la afrenta de conectar 61 homeruns, sin haberse ganado el aprecio de Nueva York con los años ni de los tabloides con su personalidad, sin la mística de ser Joe Dimaggio o Lou Gerigh, y en un año en el que todos pujaban porque quien lo rompiera fuera Mickey Mantle, que sí reunía las condiciones y el carisma, pero que apenas llegaría a 54. La mezquindad llevaría a reconocerle el hecho a Maris solo después de muerto, porque él había jugado 8 juegos más que Ruth y pues no se entendía justo en ese tiempo. Nadie fuera de Maris o Ruth volvió a dar 60 homeruns hasta 1998.

Por eso, la próxima vez que vean a Sammy no piensen en los esteroides o corchos, que sí son una competencia injusta con la historia y con los propios compañeros de equipo, no hablen de eso porque los niños no hablábamos de eso, y menos los medios. McGwire y Sosa se animaban a ir por el récord y todos estábamos vitoreándoles porque llegaran, para entrar aunque sea de espectador a la historia.

Y en ese ínterin sucedieron episodios especiales, algunos de los cuales esta temporada ciclónica me hizo recordarotros que invento. El que más me agrada imaginar que sucedió es uno de solidaridad mientras el Huracán Georges estaba en el país, sobre el cual no tengo evidencia alguna. 

Para relatarlo tengo que iniciar el 23 de agosto de 1998. Mark McGwire aprovechaba ese día y se despega de Sammy con su homerun número 53. Sammy con 49 parecía perder terreno, como más atrás le había sucedido a Ken Griffey y a Mo Vaughn. Pero Sammy tenía una ventaja ese día, se enfrentaba a Houston y le tocaba pitchar al también dominicano José Lima. Houston lideraba la división, la mejor temporada de su historia. José tenía total control de ese juego, terminó tirando 8 innings y ganaron 11 a 3. De las tres carreras que permitió, dos de ellas fueron homeruns de Sammy Sosa que lo colocaban en 51.

Con 51 homeruns Sammy estaba de vuelta en la contienda. Por lo que me gusta pensar que Lima se la pitchó fácil, por empatía y solidaridad nacional. El juego no tenía ningún valor extra para Houston y ganarlo 11-3 daba igual que 11-1, en cambio sí lo tenía para Sammy y el país. Y Lima, quien era conocido por su sentido humano y apego a sus compatriotas, no creo hubiese dudado en apoyarle frente a las cámaras y a McGwire. 

Luego el asunto fue cerrándose. McGwire llegaría primero a romper el record y se llevaba todos los laureles y galardones. A pesar de que la temporada seguía, Sammy parecía estar destinado a nunca pasarle a McGwire en homeruns ese año, a ser el segundo. Sin embargo, el 25 de septiembre de 1998, mientras el Huracán Georges azotaba Dominicana y la brisa ponía a silbar las ventanas de las casas más fuertes, Sammy – empate a 65 con McGwire – se enfrentaba a alguien conocido. 

José Lima volvía al montículo en Houston a pitcharle a los Cubs. Y por un breve instante la única brisa que le dio alegría a los dominicanos ese día era la que llevaba el Homerun 66 fuera del Play. Sammy se iba adelante. ¡Por fin Sammy! ¡Nos fuimos alante!

¿Fueron intencionales las rectas que le tiró Lima en esos juegos? Ojalá lo hubiesen sido. Y aunque dudo que el país lo celebrara profusamente en medio de la tempestad, pues apenas había comunicación en esos momentos, los que lo vimos, lo vivimos. Y a pesar de que sólo 45 minutos después McGwire volvería a empatar a Sammy. Por un breve instante el béisbol nos dio un orgullo que para algunos no ha vuelto. Sammy terminaría en segundo lugar con 66 y McGwire con 70, habiendo dado uno de los mejores espectáculos que la pelota haya visto. 

Hoy día, en Chicago ya no se admira a Sammy, siquiera lo invitan a sus eventos. Pocos parecen recordar su número 21 en el uniforme blanco de rayas azules que tanta alegría llevó, su brinquito después de conectar con el que saltábamos todos, su símbolo de paz que arrancaba en beso, continuaba en el corazón y terminaba a través de las cámaras en San Pedro. Nadie parece tenerle clemencia. Y se concentran en lo superficial, en su cara, en lo que se ha convertido. 

Así que la próxima vez que vean a Sammy, les pido que piensen en 1998 más que en 2017 y le concedan un chance, que la culpa de todo la ha tenido el tiempo. Y si no pueden ignorarle su nueva aclarada y pálida cara, al menos piensen en las atinadas palabras del comediante Dave Chappelle, quien una vez refiriéndose a Michael Jackson dijo:


“Solo recuerden cuando vean esa cosa que él llama su cara, que él de alguna manera hizo eso por ustedes. De alguna forma él pensó, ‘quizás ayude, quizás yo le agrade más a la gente si me convierto en una blanca…. y macabra criatura’, porque no sé qué es, pero lo hizo por ustedes. Y aprecio el gesto Michael Jackson si estás viendo, y quiero que sepas que se jodan todos, Dave Chapelle te entiende”.

Thursday, September 28, 2017

A Emely la mataron por pobre, no por mujer

¿Adónde acuden los hombres a hablar cuando tienen un problema? Usualmente a ningún lado, tienen que resolverlo por sí solos. Pero imaginemos el caso que ha consternado al país en los últimos días. Cuando decidió abrirse al problema, consultarlo… ¿Dónde fue el joven Marlon Martínez a buscar consejo? Donde su madre. ¿Con qué ideas creen ustedes que salió de allí? ¿Cómo lo resolvería?

En el caso de la muerte de Emely Peguero hay un conflicto de clases que pocos hacen mención. Uno donde el poder y la desigualdad son el tronco del problema, y donde el machismo es apenas una rama. 

Para el ser humano con dinero es difícil resistirse a pensar que no se puede disponer del otro como desee, más si son de clases distintas. El poder y el dinero asociados al consumo, fortalecen la idea de pertenencia y propiedad. En ese camino, tus bienes son sólo tuyos, nadie los toca, haces con ellos lo que te plazca. Y si a base de poder y dinero has obtenido una pareja, ¿por qué no se iba a responder con la misma lógica con ella?

Y no sólo para el hombre, aquí hay una madre involucrada que en su irresponsabilidad, y luce que principalía, prefirió la complicidad de clase a la empatía con su género. Por eso, a las niñas hay que impedirles creerse las películas de Disney y las telenovelas del príncipe que rescata de la pobreza y viven felices para siempre, y enseñarles otras en las que el príncipe somete, abusa y mata.

Pero llamarles psicópata, monstruos o alejarlos del día a día puede consolar a muchos, pero no halla fundamento en la realidad. Y no protege a nuestras mujeres. Todos somos potenciales verdugos. Quisiera pensar que quizás no todos tengamos la cachaza de dar declaraciones públicas, esconder en un saco un cadáver, tirarlo en la nada, presentarnos ante las víctimas preocupados…  

Pero ese tipo de cosas no se analizan desde la frialdad. Porque también “Las cosas se extreman” como dice la secretaria de unos amigos. Se extreman y se salen de control. Y aunque eso no exculpa a nadie (todos deben pagar) nos hace entender mejor las cosas.

Las mujeres tienen que aprender a vivir en la alerta constante y el peligro. A la defensiva de los depredadores, más si vienen hacia ellas aprovechando sus necesidades. La mujer tiene el poder de decidir cuándo y con quién iniciar una relación. Una de las cosas más poderosas para evitar relaciones tóxicas y muertes está en su poder, aún con 12 años; lo que puede que no tengan es el conocimiento. 
Eso tiene que dárselo la familia, la cultura y la educación.

Pero si a la mujer le faltan las herramientas para decidir qué hombre le conviene, también al hombre reprimido le cuesta comprender los fenómenos sociales de independencia y el nuevo rol femenino. Esto provoca entonces que suceda en ambos una relación que opera en el grado animal más puro, ocurriendo en casos los desenlaces que recogen la prensa y lastiman el tejido social, lo cual no necesariamente sea el caso de Emely. 

Porque a Emely la mataron por ser pobre, por ser la muchacha de la casa, quien no es verdad que iba a darle un hijo al dueño, la plebeya que no le iba a dar un nieto a la Alcaldesa. Por no tener quien la defendiera y le dijera con autoridad que con ellos no vas para parte, por no tener quien la cuidara y le dijera que a los 12 años no se tiene amores con alguien tan viejo y distinto, porque implicaba mayor riesgo. 


A nadie salva gritar “nos matan” y generalizar los casos. Papá Estado no tiene respuestas para estas conductas sociales, para cambiar la psiquis del hombre o el modelo económico. El hombre necesita terapia y tiempo para enfrentar los cambios. Y la mujer, en el ínterin, si desea vivir necesita conocer cómo protegerse de los salvajes, (se llamen Marlin o Marlon) cómo domarlos y limitarlos hasta que aprendan. En ella reside el poder real.

Monday, July 24, 2017

Las nuevas altas multas de tránsito y la espada Excalibur

“Muchas veces nosotros confiamos en ‘hay que hacer una ley’ ‘cambiar la ley’. Os voy a contar una historia, la leyenda en torno al rito artúrico de la espada Excalibur. Sabéis que Excalibur es una espada famosa que hizo rey a Arturo. El que fuese capaz de sacarla de una piedra donde estaba clavada era el rey de Inglaterra.

Estaban discutiendo una serie de nobles, de ¿cómo sería la espada?, ¿si sería muy larga?, ¿si muy ancha?, ¿si de dos filos?, ¿sería de acero, que buena empuñadora? porque eso sería importante, usar esa espada para combatir los enemigos. Y el más inteligente de aquellos le dijo: ¡Estúpidos! Estáis hablando de la espada. ¿Por qué no habláis del brazo que sea capaz de usarla?” JA

Hace poco entró en vigencia la Ley de Tránsito que crea el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) y con ellas muchas expectativas de la sociedad dominicana. Con la creación del INTRANT cambian las reglas de juego en el país de manera positiva. Se apuesta a un mecanismo centralizado y moderno que ha de ir desarrollándose. No obstante en el cambio del monto de las multas debió ocurrir una transición menos abrupta.

Lo menos que pagaremos de multa con esta ley es el equivalente al salario mínimo en el Sector Público Centralizado, al día de hoy RD$5,117 pesos. Más de 100 dólares por multa, con la salvedad de que aquí no ganamos en dólares. ¿Habrán pensado en sí mismos los congresistas y sus elevados ingresos al imponer estos montos? Porque obviamente dejaron de lado que el ingreso promedio de las familias en el país se sitúa alrededor de 20 mil pesos. Pero hay que seguir interrogándose ¿Qué más dejaron pasar los congresistas?

¿Era acaso la falta de altos montos de multas la razón de la violación de las leyes de tránsito? ¿O tenía que ver más con la eficiencia y el cobro de éstas? En ocasiones basta con una sanción pequeña pero siempre aplicada para ser más eficaces. Según el profesor Pedro Gerson éste ha sido el éxito del “Programa Conduce Sin Alcohol” en México, donde los conductores cambiaron su comportamiento a sabiendas de que ahora hay más probabilidad de un castigo que antes, a pesar de las penas ser menores.

Muchas personas dirán “Bien hecho, porque así el delincuente al volante tendrá su merecido”. Pero cualquier análisis de política pública debe pasar por cuestionar la estructura que impondrá la sanción, no sólo el que la dicta.

Y es que RD$5,117 pesos es casi un tercio del sueldo que devengan los agentes metropolitanos del transporte (AMET). Sin desmeritar su función ni educación podemos deducir, que como seres humanos que son, la tentación estará muy presente a evadir sus responsabilidades. Me explico, un AMET que gana 16 mil pesos al mes, ¿no se enfrentará a un gran dilema si es ofrecido en soborno 4 mil pesos para evadir una multa de 5 mil?

Ya cantaba Juan Luis Guerra y 440 en una canción que por violar el tránsito la autoridad que lo detiene le dice “Acompáñeme Civil al destacamento/ o resuelva desde aquí cómpreme el silencio y olvídese de mí”. Ya lo canta Don Míguelo “No le pare a los guardia’ que si nos llevan preso’/ yo le doy su par de pesos”. El soborno a las autoridades es parte de cultura local, más si se trata de individuos no vigilados, con poder y necesidades.

Otro caso interesante puede surgir a raíz de las potenciales injusticias. Un Reporte “Pagando más por ser pobres” del 2017 demostraba que en California los conductores negros eran parados más a menudo sin causa alguna y por ende multados. A pesar de que quizás la injusticia no suceda aquí por asuntos raciales, podría suceder por ingreso económicos, tipo de vehículos y poder social. Y es que la primera injusticia inicia antes de detenerte, porque le sale igual la multa a una familia de escasos recursos que a una de altos.

Por caminar fuera del paso peatonal, es decir cruzar la calle mal a pies, una persona enfrenta la misma multa de RD$5,117 pesos que por otras violaciones a la ley. Igual multa para los conductores que no mantengan una distancia razonable del vehículo que le precede. O para aquel que haga uso de sus bocinas en áreas urbanas (salvo que sea para evitar un accidente). En esto también existe un margen de discrecionalidad peligroso que puede resultar en una escalada de violencia contra los Amets, de aquellas personas que no quieren verse frente a tan alta multa o que su imposición la han considerado injusta.

¿Tendrá en sus prioridades pagar una de estas multas una persona que gane 30 mil pesos y dos hijos? ¿Queremos que esa sea una? ¿Por encima de la multa que lo condena ya en el país a no alcanzar la canasta familiar, a pagar la energía, la cara educación de sus hijos, o los altos impuestos al combustible?

En una ciudad (para los que viven en la capital) donde los problemas de transporte público te invitan a adquirir un automóvil, resulta injusto la fijación de una multa con un precio tan alto, dado que el carro es para muchos una necesidad.


Puede que estos montos resulten disuasorios para algunos, pero no se puede construir una sociedad desde el castigo desproporcional, con tarifas europeas para sus multas; porque así surgen los resentimientos, la violencia y hasta se reproduce la pobreza. No sólo era pensar en la espada señores congresistas, era también pensar en el brazo que iba a usarla, en la población que iba a ser afectada.

Thursday, July 20, 2017

¿Por qué llegó United Airlines a acuerdo con el pasajero?

“Dos dientes y la nariz rota, puede que necesite cirugía”, dijo el abogado de Dr. David Dao, luego de que el Doctor fuera arrastrado fuera de un vuelo de United Airlines.

En el año 1972, una aerolínea estadounidense, Allegheny Airlines, le impidió la entrada al vuelo al abogado Ralph Nader porque estaba sobrevendido.  Luego de luchar un tiempo en el mostrador con el personal de la aerolínea por considerarlo una errónea representación del contrato consumidor/aerolínea, Nader comprobó viendo despegar el avión que su boleto confirmado para volar ese día serviría de poco y que su lucha resultaría en vano, ya que fue dejado fuera del vuelo sin compensación.

No obstante haber perdido esa batalla, Nader llevaría su caso hasta las últimas consecuencias y la Suprema Corte de los EEUU reconocería de manera unánime la violación contractual. Fruto de esta demanda, la Junta de Aeronáutica Civil, quien es el regulador de transporte aéreo en ese país, hizo regla que el derecho a compensación del pasajero esté impreso en cada ticket, y que las aerolíneas establecieran un mecanismo para resarcir al pasajero. Ahí empezó todo este proceso que ya conocemos de sobrevender vuelos compensando a los pasajeros con dinero u ofertas.

Hace unas semanas vimos como el Dr. David Dao, de 69 años, fue arrastrado de su asiento para darle paso al personal de la aerolínea. La aerolínea necesitaba 4 asientos para acomodar a sus empleados que tenían compromisos en los días siguientes en otra ciudad, por lo que a todos los pasajeros les ofrecieron 800 dólares en bonos de United Airlines para entregar su asiento, ninguno aceptó. De manera aleatoria la compañía llamó entonces a 4 personas para obligarles a aceptar el acuerdo y salir del avión, siendo el único que presentó resistencia al llamado, el Dr. Dao, alegando que tenía que ver pacientes de manera urgente, y provocando que la aerolínea lo sacara a la fuerza.
Este caso de United Airlines se hizo popular no sólo por las imágenes violentas que se compartieron sino por varios debates de importancia en torno a la relación del consumidor y las aerolíneas.

Por legislación, las aerolíneas sí pueden impedir el abordaje a pasajeros en caso de sobreventa, iniciando siempre por aquellos pasajeros que no tienen tickets confirmados. Al respecto, la legislación establece que primero se negocia con voluntarios antes del abordaje, y en caso de no llegar a un acuerdo entonces se procede a negarseles el abordaje; pero en el caso de la especie la negociación de United sucedió ya dentro del avión, luego de sentado los pasajero y de manera bastante intolerante. La única forma de remover un pasajero que tienen las aerolíneas por regulación en ese caso es si el mismo constituye una amenaza o ha sido beligerante, ninguna de las cuales aplicaba para el Dr. Dao.

La aerolínea se cansó rápidamente de negociar en lo económico. Dejó de aumentar el dinero de los vouchers y no ofrecía efectivo para disuadir a quienes viajaban ese día, así que decidieron aplicar la fuerza. Pero ¿qué sucede?  La normas de sobreventa no aplicaban, porque el vuelo nunca estuvo sobrevendido. La aerolínea quiso obligar a los pasajeros a salir para introducir a personal no esencial de la propia aerolínea. Una barbaridad ante quienes habían comprado sus boletos semanas antes.

United dice que a partir de ahora no dejará que los miembros de la tripulación tomen los asientos de pasajeros que ya han abordado el avión. Pero ¿cómo se han podido salir con la suya tanto tiempo? Laxa regulación y las letras pequeñas de los contratos. Resulta que el contrato de adhesión de decenas de páginas que suscribimos al viajar en estas aerolíneas norteamericanas es realmente atroz, el mismo es considerado por Ralph Nader como “un documento notable de un solo lado, digno de un dictador corporativo”, que pretende eliminar todos los derechos como consumidor.
Quizás por este tipo de regulación anti consumidor es que en EEUU, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), las compañías ganan en promedio 19,58 dólares por pasajero mientras en Europa se ganan 5,65 dólares. Quizás por esta falta de defensa regulatoria y falta de organización del consumidor, las compañías han ido suprimiendo las comidas gratis, cobrando las maletas, reservas de asientos y tercerizando los servicios.

El Dr. Dao ya llegó a acuerdos con United para no ir a juicio. Sin embargo, siguen apareciendo en las redes, videos de excesos que realizan día a día muchas aerolíneas, las cuales en su búsqueda de rentabilidad, reducen la calidad. Dos ejemplos recientes fue ver cómo eran expulsados, luego de haber sido sentados, una familia que compró 4 asientos en un vuelo de Delta; y la negativa por parte de United a recibirle una maleta a un pasajero que estaba dispuesto a pagar por ella … caso por el cual United se ha disculpado. En ambos casos como con el Dr. Dao y muchos otros, la actitud del personal de la aerolínea deja mucho que desear.

Y a pesar de que las redes se han vuelto una novedosa vía para denunciar excesos y abusos con cierta respuesta si las imágenes son bastantes gráficas, no podemos dejar de seguir acudiendo a las vías tradicionales. El acuerdo del Dr. Dao es un acuerdo privado y como dice Ralph Nader esto puede no ser positivo: “United ha tenido mala publicidad pero las corporaciones tienen un talento extraordinario para superar estas experiencias desagradables y regresar la marca a lo normal. Lo que no pueden superar es cuanto pagaron en dólares de manera cruda. Porque eleva el nivel de expectativa de la gente a quien abusan sobre lo que deberían recobrar.”

El ejemplo del Dr. Dao y el de Nader de 1972 de negarse a acatar abusos empresariales, de conocer sus derechos y llevar su molestia a cualquier instancia, debe servirnos para exigir y conocer los nuestros, de organizarnos como consumidores y forzar a los congresos y reguladores a pasar legislación. Bien dice Nader, en cuanto a la importancia de su gesto en 1972, que desembocó en legislación para mejorar los derechos del consumidor: “Todo inició con una demanda”.


Sugerencias pa’ la Feria del Libro

“Ah pero aquí na’ma hay libro e”. Muchacha de aproximadamente 16 años que caminaba en la Feria del Libro.

Cada año se suceden críticas sobre la Feria Internacional del Libro. En años anteriores las más frecuentes eran que se trataba de una feria gastronómica, una musical, una de artesanía… más que una feria del Libro. Eran observaciones válidas que ante los ojos del que lee, que suele ser minoría, enfadaba.

Porque la música opaca el libro, la gastronomía opaca al libro, Telemicro opaca al libro… y entonces el llamado protagonista de la Feria terminaba siendo un actor secundario. Lo cual en una sociedad donde ya es muy difícil y extraño leer, debido al ruido, el constante estímulo y la poca disciplina, es digno de lamentar.

El Ministerio de Cultura para este año se enfocó en desmontar estas críticas y lo logró. Pero surgieron otras como la de la muchacha que inicia la nota: “poca asistencia”, “aburrido”… Porque si restamos de la ecuación esos mismos elementos que opacan al libro, la popularidad del evento cae de manera estrepitosa, y buena parte de la gente acostumbrada al espectáculo se decepciona.
¿Cómo compaginar entonces ambos mundos sin menospreciar al otro? Es la pregunta que deben hacerse las autoridades. Y la respuesta es fácil, ofreciendo los dos aparte.

Cada año se nota la necesidad de eventos culturales, la ciudad y quienes la habitan precisamos de este tipo de actividades, dónde caminar, compartir y aprender. Y es que las ferias pasadas habían establecido un buen argumento en favor de la existencia de dos ferias, no para un innecesario dilema entre escritores y artistas.

Todos sabemos que la Cultura supera al libro, y que como tal una feria al Libro es insuficiente para una ciudadanía ávida de cultura. Por lo que, se hace propicio crear tanto una Feria del Libro como una Feria de la Cultura para los años venideros.

En la Feria de la Cultura, el Ministerio podría aprender de todos estos pequeños Festivales que frecuentemente se suceden en la capital (como el BurgerFest, que el Ministerio incluso ha apoyado) y reinventarse. Puede dividir la Plaza de la Cultura en un área gastronómica (invitar a los  Foodtrucks de comida), agregar un área de danza, un área para niños, tener un programa de teatro, de música y también, claro, un espacio menor para el libro. Porque el Libro tendrá su propia Feria, la cual debe hacerse más modesta y centrada. Y en esta nueva Feria del Libro convendría que la misma:

1) Se expanda a un mes, teniendo como el grueso de actividades (y pensando en los trabajadores) los fines de semanas, no los días laborables.
2) Se dedique no sólo a un autor y a un país, sino a un libro. Un libro del cual se hagan simposios, concursos y hasta juegos.
3) Se publicite y eduque con tiempo la presencia de grandes invitados, como Leonardo Padura y Raul Zurita, presentes en la Feria pasada, pero quienes no contaron con una difusión correspondiente a su estatura de escritores.
4) Obligue a las instituciones del gobierno (que tanto millones gastan) a elegir un autor y un libro de su respectivo tema para fomentar el contenido. A modo de ejemplo puede ser que si el Tribunal Constitucional decide tener una caseta, el mismo se vea obligado a elegir una obra de Hans Kelsen sobre Derecho Constitucional y deba promoverla.

Así la nueva Feria del Libro deberá tener como propósito el ser menos densa y más digerible. Mientras que la nueva Feria de la Cultura será por su parte más parecida a lo que conocimos en años anteriores. El Ministerio de Cultura podría celebrar con 6 meses de distancia una de la otra, para tener tiempo de entregarnos su mejor oferta.


Y es que si como dice el Ministro de Cultura, Pedro Verges, en 2014 se gastaron 146 millones de pesos en la Feria del Libro, mientras que en 2017 su administración proyectaba gastar solo 80 millones de pesos, estamos en capacidad de producir dos ferias en el año y fomentar el desarrollo de una cultura nacional con calidad. ¡Anímese Ministro!

Las Offshore, paraísos del escape, robo a los Estados Nacionales

“Los paraísos fiscales no son sólo sobre impuestos. Se trata de escaparse – escaparse de las leyes criminales, de los deudores, de los impuestos, escaparse de una prudente regulación financiera – y sobre todo, escaparse del escrutinio democrático y de la rendición de cuentas” Nick Shaxson

Hace alrededor de un año a raíz de revelaciones de que políticos ecuatorianos tenían cuentas en paraísos fiscales, el Presidente Rafael Correa dijo “Me indigna que funcionarios públicos tengan empresas offshore; contradice el espíritu de nuestro Gobierno”. A pesar de no ser ilegales, los paraísos fiscales le roban cada año a los Estados nacionales miles de millones de dólares, con el propósito de hacer a sus titulares más ricos e independientes de tributaciones locales, aumentando la desigualdad social.

Para tener una idea, la riqueza financiera global presupuestada se calcula en 95.5 trillones de dólares, esto viene siendo la suma de todos los depósitos, portafolios de acciones, acciones en fondos mutuales, contratos de seguro tenidos por individuos sin deudas… Siendo conservador Gabriel Zucman en su libro “La riqueza perdida de las naciones” estima que el 8% de esa riqueza es decir 7.6 trillones se encuentra en paraísos fiscales, para tener una cifra de comparación la deuda total de Grecia es de 350 billones de dólares.

El presidente Correa no se quedaría de manos cruzadas,  y estableció en las pasadas elecciones un plebiscito en el cual el pueblo ecuatoriano decidiría si los funcionarios públicos podían poseer estas llamadas cuentas offshore. Y la gente decidió que no. Correa diría “Ganamos ampliamente la consulta popular… Queremos de verdad luchar contra la corrupción, no a los paraísos fiscales o visto de otra forma sí a la consulta popular”.

Un buen triunfo para el Ecuador. Ya que este tipo de esquema financiero afecta mayormente a los países pequeños o en vías de desarrollo, los cuales carecen de mecanismos o fuerza suficiente para exigirles transparencia a los países huéspedes de paraísos fiscales. Es decir, desconocen cuáles de sus ciudadanos evaden sus responsabilidades fiscales y tributarias y no pueden perseguirlos. EEUU podría forzar a Suiza a entregarle esos datos con FATCA, pero República Dominicana no, porque carece de capacidad para influir y negociar con Suiza. Por eso vemos como América Latina pierde el 22% de su riqueza financiera en estos paraísos mientras que EEUU sólo el 4%.

Y aún si el acuerdo entre los países tuviese lugar, resolver este problema no sería tarea fácil. Las entidades financieras construyen complejos sistemas, usan compañías de carpeta, trusts, holdings y fundaciones como titulares. Por lo que un país pida las informaciones sobre sus nacionales a un banco puede ser inútil cuando una compañía de nacionalidad A, está formada por compañías de nacionalidades B y C, a su vez compuestas de individuos de nacionalidad D, E y F.

Tampoco será fácil ya que la velocidad con la que ocurren este tipo de transacciones permite el rápido escape de los evasores de la lenta burocracia persecutora estatal. Hace unos años se conoció el caso de un político europeo que cuando su Estado fue a inquirir al banco si tenía cuentas, la respuesta se limitó a ser negativa, el dinero había sido transferido a otra offshore en Singapur.

En el caso de los políticos es peor, porque ellos tienen un mandato popular, y al representar el Estado, evadir o eludir sus impuestos es antiético e indignante. Sin embargo el noble ejemplo de Correa y Ecuador puede que resulte insuficiente, ya que el mecanismo de evadir impuestos por excelencia se mantiene, ese de poner las cuentas a nombre de un tercero.

Penosa e insuficiente es la respuesta también desde el ámbito de políticas públicas de muchos Estados, las cuales se encaminan cada día en perder más ingresos. Disminuir los impuestos (y por ende la inversión social) para atraer inversionistas mientras observan cómo se generan más rentabilidad en los paraísos fiscales. Otras respuestas aplicadas adolecen del problema porque se hacen confiando en los mismos banqueros que el sistema crea y mantiene.

Pero hay salida. Gabriel Zucman propone en su libro un mecanismo mundial centralizado que regulen estos valores, ahora mismo existen pero tienen limitaciones territoriales y son privados, no comparten información con los Estados de manera regular. De igual forma sugiere crear impuestos globales en las fuentes, lo cual reduciría las compañías de carpeta y otras técnicas de simulación, la opacidad e induciría a los beneficiarios a declarar.

Otro aspecto esencial es terminar con el Secreto Financiero, esto es la privacidad de los fondos de las personas en las instituciones financieras. Uno de los miedos de un organismo centralizado es que al tener todos los valores de las personas registrados se afecte la privacidad individual. Sin embargo, Zucman explica que todos los países tienen registro de propiedad para inmuebles, pudiendo saber con certeza quién posee un determinado terreno en casi cualquier parte del mundo y cobrarle los debidos impuestos, y esta era considerada la fuente principal de riqueza en el pasado.


Todo esto sólo es obtenible si se logra una presión conjunta de las víctimas (los pueblos) frente a los paraísos fiscales. Y es que en la actualidad, los más grandes ladrones de nuestros Estados son las políticas de países como Suiza, Islas Caimán, Panamá, Luxemburgo, Singapur y demás sucursales de paraísos fiscales. O bien Paraísos de la desigualdad que mientras el número de cuentas offshores aumentan, ven el número de clientes disminuir. Paraísos de la evasión formados por una mayoría de personas que no los declaran en sus países de origen ni pagan iguales tributos, paraísos de la elusión, del lavado… Infiernos de la democracia, de la igualdad, del desarrollo… A los cuales deben hoy enfrentar los Estados, aunque sólo sea iniciando por sus funcionarios.

Friday, January 27, 2017

El lado izquierdo del Festival Presidente

Sentirse viejo es una negación constante. Probablemente del subconsciente buscando evadir la muerte, o quizás de la monotonía, de esa que no te ayuda a registrar que los años pasan de a golpe y te atrofia la perspectiva.

Y sin embargo resulta que la vida, esa gran bromista, es también un match de boxeo. Te devuelve a trompadas lo que has pretendido con empeño ignorar con los años. Tres momentos, tres golpes recuerdo que me confirmaron que a pesar de mi edad, el tiempo no aminora su marcha.

Y es que se trata de pequeñas cosas, no son las inmensas ni las más simbólicas, esas tu sabes que vienen, las reconoces y las esquivas. Es decir, no son las bodas ni los hijos de los amigos, no es la falta de resistencia física al deporte o alcohol, el pago de impuestos o la muerte de un ser querido, mentiras. Son las sencillas, son las canas surgidas, el apretar los ojos para recuperar la vista, los nuevos consejos paternales de tus amigos, sus excusas para faltar al dominó de los domingos.

Al último festival Presidente que asistí fui bastante emocionado, no por quienes tocaban allí, sino movido por el reencuentro y la nostalgia. Uno va prefijado con sus antiguas emociones y estructuras a los sitios de antaño, intentando repetirlas sin percatarse de que tal vez han desvanecido. Desde que llegué al Festival, al amigo que me acompañaba le dije con la confianza de años anteriores: “Sígueme, que es del lado izquierdo que se sitúa mi gente”. El estadio estaba repleto. Pero a diferencia de años anteriores, caminando y caminando me percaté de que nadie me era familiar. La gente seguía siendo joven, era cierto, pero no eran los míos, siquiera de mi edad. En una atiné a ver a un menor del colegio a quién le llevaba varios cursos y que en aquella época apenas saludaba, y me fundí en un abrazo, no por el hecho de verlo, era más bien un leve agradecimiento por reconocerlo, por ser alguien conocido en el lado izquierdo, que me ayudaba a no claudicar ante el amigo que hacía minutos me pedía marcharnos hacia el centro. Fue doloroso el golpe, era la vida boxeando, un straight punch con su guante rojo izquierdo a un pecho ingenuo y descubierto.

Hace unos meses, me llamaron de la DGII que presentaba incongruencias en mis estados impositivos. Sin temor alguno porque dudo tener un perfil profuso allá, estuve al punto de trancarle, pero resultó ser uno de mis mejores amigos intentado hacerme una broma. No le salió, pero ya que estábamos en hora de almuerzo, aproveché para preguntarle que tenía en agenda a ver si nos juntábamos a comer. Sin preámbulos ni adornaciones me dijo el buen perro “Comeré con mi esposa e hijo”. Right Hook. Una pedrada a la cara que me dejaría aturdido, pero que aún no me lograba tumbar.

Porque al menos me quedaba el fútbol. Y como envejecí jugando con la misma gente, todos nos hicimos más torpes sin sentir nuestro juego hacerse lento. Sin embargo, un buen día saliendo de la cancha, me topé con dos lindas muchachas que me pidieron llenar unos formularios para ayudarlas con su tesis. Después de haber terminado, me dicen que si podía conseguirle más amigos, así que invité a todo el equipo. En una se le zafó demasiado alto la siguiente frase a una de las muchachas “Ha sido mejor ahora porque hemos conseguido un grupo más viejo”… Yo levanté la mirada del celular con cara de quien ve a un amigo clavarle el cuchillo, y solo atiné a preguntar “Cómo?”. La otra muchacha al verme sorprendido y notar el desliz de su amiga trató de remediar el asunto “Quiso decir un público más adulto”, torcí la cabeza hacia a ella con cara de perro confundido mientras le veía girar el cuchillo, haciendo más honda la herida. No recuerdo si pedí una cerveza o me fuí del sitio. Pero en definitiva fue un uppercut a la barbilla. Knockout. La juventud al suelo. Había que admitirlo, estaba añejo.



Y es que no, no son las bodas ni los hijos de los amigos, son sus consejos y excusas justificadas. No son los comentarios de las muchachas jóvenes, es ver a esas muchachas buscándole la vuelta, los eufemismos pa’ no ofenderme y hacer lo políticamente correcto. No, no es que no exista el Festival Presidente ni que la cerveza ya no sea dominicana, es encontrarse solo buscando por todos lados a cualquier viejo amigo en el lado izquierdo del estadio.



T,

Thursday, January 19, 2017

El mediocre gobierno de Barack Obama y una triste reflexión

“Es como cuando vas al dentista a sacarte un diente. Pelearás con el dentista en cuanto el empiece a halarlo. Así que él te inyecta algo que se llama novocaína para hacerte creer que no te está haciendo nada. Te sientas allí y debido a que tienes toda esa novocaína sufres pacíficamente. Sangre corriendo por tu barbilla y tú no sabes que está sucediendo. Porque alguien te enseñó a sufrir pacíficamente” Malcolm X

Barack Obama será recordado por la simpatía y la esperanza que provocó su máquina publicitaria en mucha gente, no necesariamente sus hechos. Es el mejor presidente actor de los EEUU desde Ronald Reagan, le sale natural. Pero esa simpatía, ese carisma, esa actuación o hechizo, como el enamoramiento, tiende a abrumar la vista y a no hacernos percatar de sus defectos, de su verdadero legado.

Para hablar de su legado hay que hablar de dónde provino su gobierno. George W. Bush, uno de los peores presidentes de EEUU, quien en apenas un año por sus formas hizo ver a Obama como Nobel de la Paz. Bush construyó un gobierno en base a tres pilares: religión, guerra y petróleo. En ese camino fluyeron sus intereses y elaboró un discurso demagogo y maniqueísta que lo mantuvo en la popularidad hasta que los norteamericanos se dieron cuenta de la farsa. Es decir de que: a) Iraq no tenía Armas de Destrucción Masiva como les dijo Bush; b) Saddam nunca pensó atacar EEUU ni era un adversario; c) hacerle la guerra a Iraq había dejado a Medio Oriente más inestable; d) dejó a EEUU con peor reputación en el mundo; e) con más enemigos; f) con déficit interno y; g) con dos trillones de dólares menos.

Es aquí cuando entra Obama, quien se catapultó con el discurso de las esperanzas, del respeto a la ley, de la unidad y la reivindicación de la lucha por el más débil (la cual había conocido siendo activista comunitario). Tener ese conocimiento y ofertar toda esa plataforma lo hacía entonces más responsable que gobernantes anteriores como bien dice Ralph Nader.

En estos días sus logros son publicitados de manera fuerte y sin un debido balance ante el temor de la presidencia de Trump, por lo que se hace necesario evaluar algunos puntos en la palestra de manera sucinta por razones de espacio para una posterior reflexión:

1- El logro más grande de Obama es haber sido electo a pesar de su color de piel en EEUU, un país donde hace 50 años se le obstaculizaba el voto a afroamericanos en ciertas regiones. Simbólicamente esto es mucho, pero prácticamente no. Porque en vez de ayudar a los negros, los desmovilizó. Y ante cualquier posible protesta o crítica al presidente, la comunidad negra hizo silencio por solidaridad racial. De manera principal, Obama no llegó a promover políticas fuertes para reducir la desigualdad económica en lo racial y la juventud negra, la más desempleada del mundo industrializado, no fue particularmente beneficiada. De poco sirvió entonces que el Presidente de EEUU compartiera su color de piel sin exigirle nada a cambio.

2- El acuerdo de desarme con Irán. Sólo la locura que fue la presidencia de Bush llevó a EEUU a considerar a este país como un enemigo digno de ser atacado y con el cual era imposible podía conversar y llegar acuerdos. Este es un punto luminoso que podemos darle por completo a la administración de Obama.

3- Matrimonio homosexual. A pesar de Obama haber declarado no apoyarlo en su campaña del 2008, su pensamiento según él evolucionó en este tema y en 2012 lo apoyó hasta que se hizo realidad. Este punto será otorgado a favor o en contra dependiendo de la posición personal del lector. Pero desde el punto de vista político era algo para ofrecer y emocionar a la base diferenciándose de Mitt Romney el candidato republicano en el 2012.

4- Obama Care. Obama Care es la expansión del sistema de salud preexistente. Curiosamente, es una idea ejecutada por el republicano Romney cuando era gobernador de Massachussets, nada revolucionaria. Y es que garantizarle la salud a la gente nunca es un error, pero si puede serlo cómo garantizarla. i) El problema del Obama Care no son los 20 millones de personas que se unieron a la cobertura, sino los millones que quedan fuera; ii) El problema es que los pobres siguen pagando una mayor tasa con respecto a sus ingresos que los ricos; iii) que los que están en el programa la mayoría están subasegurados, es decir que no les da el seguro para cubrir los costos en la extremadamente cara salud de EEUU; iv) El problemas es también que este programa no reduce los gastos en salud del país, se lo deja a la fuerzas del mercado. Por lo que, EEUU bajo este esquema seguirá dedicando el porcentaje del PIB más alto del mundo (17.1% en 2014), y a diferencia de otros países sin poder garantizarle la salud a toda su población, como por ejemplo Francia (11.5% PIB), Canadá (10.4%.) o el Reino Unido (9.1%).

5- Cuba. Abrir relaciones con el país caribeño es una medida inteligente y racional, pero fue hecha cuando ya Obama no se reelegía ni se arriesgaba. Las encuestas dicen desde años que más del 70% del pueblo norteamericano no tenía problemas con abrirse a Cuba. El mundo entero lo anhelaba hace décadas. Pero Obama no se la jugó hasta que su costo político fuera nulo. Y quizás esto haya sido una compensación al hecho de que su promesa más grande en cuanto a Cuba no fue alcanzada; el presidente abogado no cerró Guantánamo, a pesar de haberlo prometido en campaña en 2008 continuó con las violaciones de derechos humanos que allí suceden.

6- Obama es el único presidente de EEUU que ha durado los 8 años en guerra. Al igual que Bush pero sin oposición, Obama ha desestabilizado países con la excusa de derechos humanos o enemigos potenciales… A pesar de no haberle declarado la guerra a Libia y de nunca haber sido esta una amenaza, Obama atacó y depuso a Gadhafi dejándola en el caos total, similar a Iraq. Algo parecido se intentó en Siria, desestabilizar el país para salir de Bashar Al-Assad, sin importar que sus adversarios fueran terroristas cortacabezas, los cuales por suerte no llegaron al poder por la geopolítica y Rusia.

7- A pesar del crecimiento económico, en EEUU la desigualdad aumentó durante la administración de Obama. Obama falló en pelear por el salario mínimo, hoy en día 30 millones de trabajadores ganan menos de lo que ganaban en 1968. Obama falló en quitar beneficios económicos dados a los ricos por Bush, algunos de ellos los cuales Obama podía remover de manera administrativa. Obama falló en pelear porque la clase corrupta y enriquecida de Wall Street viera prisión luego de su irresponsabilidad en la crisis. Obama falló en reformar de manera fuerte el régimen financiero, y en rescatar a los ciudadanos primero que a los bancos. Esto quizás comprensible desde las donaciones millonarias hechas por Wall Street a su campaña en 2008 y 2012. Obama falló también en rechazar la política de Libre Comercio sin justicia laboral que tanto perjuicio ha ocasionado a los trabajadores de EEUU, de hecho la fomentó e intentó un Acuerdo con Asia TPP, que se estancó en las pasadas elecciones ante la oposición de Sanders y Trump.

Y es que decía el sociólogo Howard Zinn que “lo que realmente importa no es quien se sienta en la Casa Blanca, sino quien protesta dentro y quien marcha fuera pujando por el cambio”. No en vano Bernie Sanders cuando Obama se reelegía en 2011 pedía un contrincante interno. No tuvo resistencia (llámenle liberal o de izquierda) nadie lo obligó a ser mejor. Y esto le costó al partido demócrata, lo alejó de la gente en vez de liderarlos, razón por la cual los demócratas perdieron todas las elecciones con Obama, salvo la propia.

Mientas tanto los medios de comunicación hablan de su legado de manera gloriosa, las conquistas más ligeras son desproporcionadas y la amenaza es dirigida a Trump y Rusia. En la sociedad de las formas Obama es celebrado. Justo esta semana vi muchos amigos compartiendo videos muy emocionales del amor que le tiene el presidente a Michelle, a sus hijas, a Biden, de cómo hacer un tour virtual con la pareja por la Casa Blanca…

Y mientras todo eso pasaba, la administración de Obama otorgaba la facultad a la infame NSA (Agencia de Seguridad Nacional, la cual Edward Snowden nos mostró espiaba sin orden judicial al mundo y a los estadounidenses, contrario a la Constitución de EEUU) a compartir (también sin orden judicial) información privada de los ciudadanos con otras 16 agencias (FBI, DEA, Homeland incluidas). Por ahí va el legado real de Barack Obama. En avanzar una agenda similar a la de Bush, pero con más inteligencia y carisma. Y lo triste es que aún conociendo esto, no sé si por publicidad o carisma, como persona, Barack me sigue agradando.

A propósito del Nobel a Bob Dylan: ¡Los músicos lo quieren todo!

“A veces no basta con saber lo que las cosas significan, a veces tú tienes que saber lo que esas cosas no significan”  Bob Dylan 
Dirán que soy un purista, un conservador, un hater o un autor, y puede que tengan algo de razón. No obstante quiero iniciar diciendo que para mí Bob Dylan está por encima del Premio Nobel en cualquiera de sus categorías y elementos. La calidad en sus canciones es innegable, su popularidad y reconocimiento también, y su dinero acumulado se ríe ante el pequeño millón de dólares que otorga el premio. Por eso Dylan hace cosas como darse el lujo esta semana de ni responderles, porque no los necesita.
Los premios Nobel suelen ser una plataforma para enseñar al resto del mundo lo que han desarrollado personas que el mundo debería admirar. Y aquí radica uno de los errores en el premio Nobel de Literatura 2016, Dylan no necesitaba más plataformas. El artista canta en inglés, el idioma con menos barreras y habita eternamente el alma de la contracultura, que siempre está de moda. Nadie va a conocer a Bob por el Nobel de Literatura, esto no ayudará siquiera a inmortalizarlo, ya que Dylan toca desde hace tiempo en el Olimpo. ¿A quién le importa que Churchill haya ganado el mismo premio en 1953? para los fines de la historia ya se había agenciado la gloria humana, efímera como ella sea.
Y los músicos tienen su gloria, es apasionante, es satisfactoria. Consiste en millones de seguidores, millones de records vendidos, la fama, el dinero, las memorias del bar, del dolor, de la protesta… Premiarlos en otro campo cuando ya tienen los aplausos, sus propios premios y sus salones de la fama es llover sobre mojado.
Nadie piensa en los siempre tristes escritores, que tienen que pulular la soledad en sus maquinillas y arriesgarse a escribir hojas que quizás no serán leídas y que nunca llenarán estadios. El premio Nobel fue a un reconocido músico, no a un escritor. Lo dice el mismo razonamiento del jurado por llevar “nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”. Y por tanto ha sido un desperdicio para mostrarnos a alguien genial de otras latitudes, a quien el reconocimiento le garantizaba al menos la traducción de su obra a otros idiomas.
En un mundo donde uno de los principales exponentes de la música latinoamericana Calle 13 inicia una canción “La vuelta al mundo” rapeando : “No me regale más libros porque no los leo/ Lo que he aprendido es porque lo veo”, se hace difícil justificar un Nobel de Literatura a un músico. El dilema o la controversia de algunos está en si las letras de Dylan se sostienen sin las melodías, y esto es igualmente válido, pero parece ser más un campo de los expertos.
Lo que sí es que los músicos parecen tenerla fácil. Oliver Sacks cuenta en su famoso libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” el caso de una señora que se levantó oyendo una música, y percatándose de que todos los equipos estaban desconectados o apagados, acudió al neurólogo mientras continuaba oyendo la música. Resulta que la señor había tenido una pequeña trombosis en una parte del lóbulo temporal derecho del cerebro, activando así el recuerdo de una canción de infancia que era lo que ella estaba escuchando, y que ella tenía décadas que no oía. Es decir, la música tiene un privilegio incluso hasta neuronal por encima de toda las artes. Por eso el melómano real sale corriendo en defensa de Dylan, pero esa carrera puede que sea intempestiva.
Por ejemplo, en las redes vi a la autora/música Rita Indiana decir a propósito de Dylan que también el poeta dominicano más influyente era un cantautor (Luis Díaz). Y esto lleva el debate de manera errada a una perspectiva no literaria. Porque entonces nos abocamos al proceso de simplicidad de la poesía y la literatura, la poesía como centro de lo entretenido y lo popular, y en ese camino no es siquiera Luis Díaz el “poeta” más influyente, probable que sea Kalaf, Wilfrido, Pochy, Juan Luis Guerra o Romeo.
Lo triste de este premio quizás acontecerá en 50 o 100 años cuando miren hacia atrás las generaciones de entonces, como José Saramago nos enseñó a ver el Premio Nobel de Literatura de 1901 desde su Cuaderno de Apuntes cuando escribió: “En Estocolmo todo puede suceder… lo demuestra la historia del Nobel desde que lo ganó Sully Prudhomme estando vivos Tolstoi y Zola”.